AVEFENIX, 45 AÑOS, España

 

Contador a Cero

Hace unos días comenzó una iniciativa en Instagram a la que me uní sin pensarlo un segundo. La capitanea una amiga en la distancia, Lídia, a la que nunca he visto en persona, pero que me resulta tan cercana que es como de la familia. Y es que el Cáncer te hace crecer como familia, es una de las cosas buenas que te aporta: la conciencia de compañerismo y familia.

El caso es que no pensaba contar mi historia, pensaba que lejos de ayudar a quién se inicia en esta carrera de fondo podría herir sensibilidades, porque yo he estado en ambos lados (Ahora explicaré que quiero decir con esto). Sin embargo, como bien me dijo Lídia, mi testimonio es real y debe ser contado, porque aunque en ese momento no era capaz de verlo, puede dar esperanza a muchas personas, y eso sin duda ha cambiado mi perspectiva.

Hace más de un año que no escribo sobre mi enfermedad, y no sabía como contar mi historia, así que he decidido empezar por el final: Hace dos semanas me dijeron que estoy LIBRE DE ENFERMEDAD. Las palabras textuales de mi Oncologa de la Seguridad Social fueron: “Date por curada, pon el contador a cero y olvidate de esto…Eso si, tendrás que seguir con el tratamiento de mantenimiento hasta Febrero y tus revisiones cada 3 meses”. Bien, este es el final, un final feliz donde los haya, un final con punto y seguido.

Así que dicho esto, creo que ya os puedo contar el total de mi historia y poorqué digo que he estado en ambos lados. En Enero del 2015 me detectaron Cancer de mama, ductal infiltrante tipo HER2 Positivo no hormono dependiente.  Tenía un tumor en la mama derecha de unos 3,5 cm de tamaño y de 14 ganglios que me quitaron 13 se encontraban afectados . Como tenía el pecho muy grande pudieron quitarme la mitad de la mama y reconstruir sobre la marcha. Luego vinieron 4 sesiones de quimio cada 21 días, 8 de taxol semanales, radioterapia y Traztuzumad durante un año. Finalizado esto estaba completamente sana.

Así que fui a mis revisiones cada seis meses e iba superandolas con éxito. En Enero de 2018 me tocaba mi tercera revisón oficial tras terminar el tratamiento completo. Me sentía mejor que nunca. Había perdido casi 20 Kilos y hacía deporte con regularidad. Mi pelo lucía largo y me reconocía en el espejo. Era todo maravilloso. Salvo porque había un sentimiento de inquietud porque no me llamaban para revisión. Tras reclamar cita me explicaron que tenían dos oncologos menos y que había acumulación de trabajo con una lista de espera de tres meses. Como digo, no estaba tranquila….porque me sentía como olvidada por el sistema, mis revisiones eran cada vez con un medico distinto y necesitaba un único interlocutor entre la enfermedad y yo. Necesitaba seriedad y rigor en los plazos, en definitiva, necesitaba sentirme segura. Así que como tengo un seguro privado  pedí cita a un oncólogo reconocido para explicarle mi sitiación y hacerme revisiones y seguimiento también por este medio

. ¿Creís en las casualidades? Yo no. Este señor escuchó pacientemente mi historia, copió informes, me miró a los ojos en cada momento y me hizo sentir segura sólo con su presencia. Me confesó que él también había tenido cáncer y que entendía mi necesidad de amparo. Que él me complementaría las revisiones de la Seguridad Social, y que como quería tener un conocimiento más amplio sobre mi pues me mandaba hacerme marcadores tumorales y un Tac con Contraste de Torax y Abdomen.Fué entonces cuando se descubrió el pastel: mis mamas limpias, los marcadores ligeramente elevados y tres metastasis en el hígado.

Como podreis imaginar fue un jarro de agua fría para mi familia, pero no para mi. Yo tenía presente que esto podría pasar  y es como que ese sentimiento de inquietud tenía al fin una respuesta. Lo peor que llevé fue enfrentarme a la frase:”TIENES CÁNCER DE MAMA METASTASICO”  y “Tendrás que volver a pasar por quimioterapia”. Esto último me hundió en un mar de lágrimas ¿Sería capaz de pasar otra vez por esto?

Aparecieron nuesvas palabras como “Cronificar” o “engañar a la enfermedad”.  Me derivaron a una Oncóloga magnífica especializada en cáncer de mama y fue entonces cuando volvió la esperanza: había poca enfermedad y en algunos casos como el mío todavía existía posibilidad de curación total. Esto me lo repitieron también en la Segurirdad Social y la esperanza crecío aún más.(Incluso me dijeron que tenía un ángel de la guarda porque ellos no hacen por protocolo un tac de torax y abdomen con contraste con mis análisis y mis mamas limpias) .Así que me puse manos a la obra: comida sana, deporte si o si, pensamientos positivos, dieta, TODOOOOO lo que estaba en mi mano.

La quimioterapia fue dura porque perdí más sensibilidad en los pies y las manos se estaban afectando por la neurotoxicidad del tratamiento, mi oncologa pensaba que no podrian eliminar las metástasis  sin radiocirujía. En el primer tac habían reducido un 50%. En el Segundo mi oncologa que iba a programar ya la radiocirujia se quedó boquiabierta al ver que dos de las metástasis habían desaparecido y la tercera aparecía como un quiste (tejido cicatricial) así que decidó darme un respiro de pruebas y en Septiembre hacerme una resonancia de hígado con contraste para ver que pasaba y marcadiros tumorales. Y por fin en Septiembre: nada de nada. Había desaparecido TODOOOOOOO.¡¡¡ Marcadores normales e hígado limpio!!!.

Ver la felicidad de oncólogos, enfermeras….no era capaz de reaccionar.

Ahora disfruto de todo, de estas vacaciones hasta el próximo tac y colaboro en esta causa para que todas y todos tengais esperanza. No la perdaís. Cada cuerpo es único, cada mente,cada caso y cada tratamiento. No desesperes y vive el día a día. Se feliz pase lo que pase.

Espero que mi historia no os haga sentir mal, que no os llene de desasosiego, yo estuve en la orilla que no quería leer estos casos y ahora estoy en la orilla de quién quiere compartirlo para ese 20% que cree que no hay esperanza.

Gracias a todas.

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