¿Cáncer?

El cáncer de mama es un tipo de cáncer que se forma en las células de las mamas y se puede producir tanto en hombres como en mujeres; sin embargo, es mucho más común en las mujeres.

El considerable apoyo para la concientización y el financiamiento de investigaciones sobre cáncer de mama ha ayudado a crear avances en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama. Las tasas de supervivencia del cáncer de mama han aumentado, y el número de muertes asociadas con esta enfermedad está disminuyendo constantemente, en gran medida debido a factores como la detección temprana, un nuevo enfoque de tratamiento personalizado y un mejor entendimiento de la enfermedad.

Síntomas
Cambios en los pezones
Entre los signos y síntomas del cáncer de mama se pueden incluir los siguientes:

Un bulto o engrosamiento en la mama que se siente diferente del tejido que la rodea.
Cambio de tamaño, forma o aspecto de una mama.
Cambios en la piel que se encuentra sobre la mama, como formación de hoyuelos.
La inversión reciente del pezón
Descamación, desprendimiento de la piel, formación de costras y pelado del área pigmentada de la piel que rodea el pezón (areola) o la piel de la mama
Enrojecimiento o pequeños orificios en la piel que se encuentra sobre tu mama, como la piel de una naranja.

CARCINOMA IN SITU
Se llama así a la proliferación celular maligna que ocurre en el interior del conducto mamario, sin traspasar la pared del mismo, es decir sin invasión o infiltración del tejido que lo rodea. Puede ser:

Carcinoma ductal in situ:
Carcinoma intraductal si es dentro de un ducto.
Carcinoma lobulillar in situ:
Si es dentro de un lobulillo. Hace años, el carcinoma lobulillar in situ se consideraba una lesión premaligna, sin embargo, en la actualidad se entiende como un marcador que identifica a mujeres con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama invasivo. El término más adecuado es el de neoplasia lobular.

CARCINOMA INVASIVO O INFILTRANTE
Se llama así a la proliferación celular maligna que traspasa la frontera natural anatómica del ducto o el lobulillo, invadiendo el tejido circundante. Fundamentalmente existen dos tipos de cáncer de mama invasivo:

Carcinomas ductales:
Se originan en las células que revisten los conductos galactóforos (conductos por donde circula la leche hacia el pezón). Es el tipo más frecuente, representando el 80% de los cánceres infiltrantes de mama.
Carcinomas lobulillares:
Se originan en las células de los lobulillos mamarios, donde se produce la leche. Su incidencia es mucho menor, del 10%.
La información sobre cáncer de mama ofrecida en este sitio no sustituye a la consulta médica, pretende ser un complemento o aclaración.

Prevención
Reducción del riesgo de cáncer de mama en las mujeres con riesgo promedio
Patrón cuneiforme para el autoexamen de mamas
Autoexamen de mama
Realizar cambios en tu vida cotidiana puede ayudar a reducir tu riesgo de tener cáncer de mama. Intenta lo siguiente:

Consulta a tu médico sobre los análisis de detección del cáncer de mama. Habla con tu médico acerca de cuándo comenzar los exámenes y los análisis de detección del cáncer de mama, como los exámenes clínicos de las mamas y las mamografías.

Habla con tu médico sobre los beneficios y los riesgos de los análisis de detección. Juntos podrán decidir cuáles son las estrategias de detección del cáncer de mama más adecuadas para ti.

Familiarízate con tus mamas a través del autoexamen para tomar conciencia sobre el cáncer de mama. Las mujeres pueden elegir familiarizarse con sus mamas mediante la revisión esporádica de sus mamas durante un autoexamen para la toma de conciencia sobre el cáncer de mama. Si notas algún cambio, bultos u otros signos inusuales en tus mamas, habla de inmediato con tu médico.

Tomar conciencia sobre el cáncer de mama no puede prevenir esta enfermedad, pero sí ayudarte a que comprendas mejor los cambios normales que atraviesan tus mamas, así como a identificar los signos y los síntomas inusuales.

Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Limita la cantidad de alcohol que bebes a no más de una copa al día, si eliges beber.
Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. Intenta hacer por lo menos 30 minutos de ejercicios la mayoría de los días de la semana. Si no has realizado mucha actividad física últimamente, pregúntale a tu médico si puedes ejercitarte y comienza lentamente.
Limita la terapia hormonal posmenopáusica. La terapia hormonal combinada puede aumentar el riesgo de tener cáncer de mama. Habla con el médico acerca de los riesgos y beneficios de la terapia hormonal.

Algunas mujeres experimentan signos y síntomas molestos durante la menopausia y, para esas mujeres, puede ser aceptable asumir el mayor riesgo de cáncer de mama a fin de aliviar los signos y síntomas de la menopausia.

Para reducir el riesgo de cáncer de mama, utiliza la dosis de terapia hormonal más baja posible durante el período más corto posible.

Mantén un peso saludable. Si tienes un peso saludable, trabaja para mantenerlo. Si necesitas adelgazar, consúltale a tu médico sobre las estrategias saludables para lograrlo. Reduce la cantidad de calorías que consumes a diario y aumenta lentamente la cantidad de actividad física.
Elige una dieta saludable. Las mujeres que comen una dieta mediterránea complementada con aceite de oliva extra virgen y una mezcla de frutos secos pueden tener un riesgo menor de desarrollar cáncer de mama. La dieta mediterránea se centra principalmente en los alimentos de origen vegetal, como las frutas y los vegetales, los cereales integrales, las legumbres y los frutos secos. Las personas que siguen la dieta mediterránea eligen las grasas saludables, como el aceite de oliva, en lugar de la mantequilla, y el pescado en lugar de la carne roja.

A %d blogueros les gusta esto: